Círculo de palabra
5 Tecpatl
Citando a Julian Katari del 25/05/2025, 12:26 am
Todo está mal.
La negatividad en esta trecena no desaparecerá del todo, ni en la vida; nos están enseñando a aceptarla, a comprenderla. Hoy llega una pequeña ayuda: la diversión. Encontrar la manera de divertirse en lo que aparentemente no es tan divertido, eso es crecer. Hoy empecé a alimentarme de la fresca sensación de saber y ver que, a pesar de sacrificar mi tiempo y mi propia diversión, les estoy dando a otros, a mis hijos, a mi madre, y ojalá a ti, un buen rato, y debo aprender que eso también es divertido. Si aprendes a dominar esta habilidad, encontrando diversión en lo que no lo es, ¡lo habrás logrado! No será tan sencillo. Déjame darte una pista. Hay momentos, procesos y realidades inevitables aquí presentes. Claro que desearíamos estar en otro lugar y en otro momento, pero no es así. Naturalmente aceptamos nuestro disgusto, lo expresamos, pero no nos quedemos estancados en él. Y aquí está la pista: en medio de una situación incómoda, ¿quejarse la mejora?
Trabajar y trabajar de nuevo, trabajar aquí y allá. Divertirse es trabajo, trabajar es diversión, todo es trabajo, todo es esfuerzo. Una sociedad basura, una dieta basura y el frenesí mediático basura dominante seguramente nos infectarán con esa debilidad de no querer esforzarnos y encontrarnos incómodos con todo, cuando en realidad, según el número cinco en la cosmovisión mesoamericana, trabajo y diversión, esfuerzo y placer, son la misma cosa. Entonces hoy es una oportunidad para casarnos con lo que se había divorciado. Esa negatividad persistente es una brújula para encontrar el camino de menor resistencia, la optimización de la energía. Hazlo, fluye hacia lo que realmente quieres hacer, en lugar de quejarte de no poder hacerlo. Lo malo está aquí por ahora, y para siempre, no seas cobarde, no seas purista. Las cosas malas que has hecho, toda la mierda que eres, es parte de ti y saberlo y mejorarlo debe bailar junto con eso que sigues siendo tú y que no cambiará de la noche a la mañana. Ama tus malos hábitos y descubre cómo pueden llevarte a una singularidad sin igual. Mientras estés llegando a algún lugar, sigue adelante.


Todo está mal.
La negatividad en esta trecena no desaparecerá del todo, ni en la vida; nos están enseñando a aceptarla, a comprenderla. Hoy llega una pequeña ayuda: la diversión. Encontrar la manera de divertirse en lo que aparentemente no es tan divertido, eso es crecer. Hoy empecé a alimentarme de la fresca sensación de saber y ver que, a pesar de sacrificar mi tiempo y mi propia diversión, les estoy dando a otros, a mis hijos, a mi madre, y ojalá a ti, un buen rato, y debo aprender que eso también es divertido. Si aprendes a dominar esta habilidad, encontrando diversión en lo que no lo es, ¡lo habrás logrado! No será tan sencillo. Déjame darte una pista. Hay momentos, procesos y realidades inevitables aquí presentes. Claro que desearíamos estar en otro lugar y en otro momento, pero no es así. Naturalmente aceptamos nuestro disgusto, lo expresamos, pero no nos quedemos estancados en él. Y aquí está la pista: en medio de una situación incómoda, ¿quejarse la mejora?
Trabajar y trabajar de nuevo, trabajar aquí y allá. Divertirse es trabajo, trabajar es diversión, todo es trabajo, todo es esfuerzo. Una sociedad basura, una dieta basura y el frenesí mediático basura dominante seguramente nos infectarán con esa debilidad de no querer esforzarnos y encontrarnos incómodos con todo, cuando en realidad, según el número cinco en la cosmovisión mesoamericana, trabajo y diversión, esfuerzo y placer, son la misma cosa. Entonces hoy es una oportunidad para casarnos con lo que se había divorciado. Esa negatividad persistente es una brújula para encontrar el camino de menor resistencia, la optimización de la energía. Hazlo, fluye hacia lo que realmente quieres hacer, en lugar de quejarte de no poder hacerlo. Lo malo está aquí por ahora, y para siempre, no seas cobarde, no seas purista. Las cosas malas que has hecho, toda la mierda que eres, es parte de ti y saberlo y mejorarlo debe bailar junto con eso que sigues siendo tú y que no cambiará de la noche a la mañana. Ama tus malos hábitos y descubre cómo pueden llevarte a una singularidad sin igual. Mientras estés llegando a algún lugar, sigue adelante.
Citando a Julian Katari del 09/02/2026, 5:03 pmSentimiento.
Cuando las piedras del tiempo se rompieron, perdimos el pivote alrededor del cual evolucionábamos y eso nos enpujó a un nuevo nivel de transformación que estamos experimentando en este mismo momento. Estamos perdidos y fuera de equilibrio, sin saber cuándo ni dónde llegaremos. La vida y la Tierra estarán bien, pero no sabemos dónde estamos parados como humanidad. No hay un centro ordenador salvo el dinero, y no es más que un hechizo (uno malo).
De manera injusta, parece que tenemos que enfrentar dificultades implacables que no tienen nada que ver con nuestras acciones. Estamos soportando el desastre creado por otros y no podemos hacerlos responsables por ello. Solo podemos empujarnos a un nuevo nivel de fuerza y destreza para el que no nos anotamos, pero que debemos asumir si queremos salir adelante. Los fuertes, quienes intentan hacer pasar la luz de la paz a través del humo de la guerra, deben hacerlo en contra de sus propios sentimientos, que a veces pueden resultar abrumadores.
El nawal de hoy nos pide ver y sentir este sentimiento; no puede describirse, es tan fuerte que resulta insoportable. No hay llanto, palabra ni acto que pueda expresarlo. Lo único que podemos hacer es intentar no ser aplastados por él, y así aprendemos a desapegarnos, a convertirnos en alguien más, para poder seguir avanzando sin importar cómo nos sintamos. Ese será el desafío de hoy y de mañana: tener un día normal, soleado, cálido y amoroso, y aun así sentir el frío de un invierno que no ha terminado; de un proceso que no está concluido; de una guerra que continúa; de una meta que aún no se ha alcanzado; de un hogar al que todavía debemos llegar.
Nuestros sentidos y nuestras formas de juicio y moralidad deben ser desplazados, movidos y puestos en pausa. Nada puede juzgarse desde lo viejo ni desde lo nuevo, porque estamos en un proceso transformador y desconocido. Los fuertes serán juzgados por parecer insensibles, pero es todo lo contrario, y ese es el corazón del mensaje del nawal de hoy. Cuando un guerrero enfrenta los desafíos, debe entrar en un estado que le permita actuar sin ahogarse en sus sentimientos. No significa que no sienta o que no tenga sentimientos; significa que siente tanto que está haciendo algo al respecto, y eso requiere no ser hundido por el sentimiento. No sabemos si nuestra acción es la correcta ni si tendrá el efecto que deseamos; lo que sí sabemos es que actuar es mejor que no actuar. Hacer algo al respecto es mejor que no hacer nada. Que tu sentimiento alimente tus acciones y no te hunda en el shock. La lluvia viene, y también el sol.
El día de hoy nos invita a actuar desde el sentimiento. Muchas veces tenemos la sabiduría de dejar que el sentimiento pase para así actuar desde la razón. A evitar actuar desesperadamente o desde un mal juicio. El nawal marca esta diferencia y quiebre donde sí, en su momento, como hoy, es bueno y necesario actuar desde el sentimiento y desde un estado que aparentemente no es el mejor, pero es el momento oportuno. Es la acción necesaria para salvar las cosas. Muchas veces nuestras mejores acciones se efectúan no desde el momento cuando estamos bien e inspirados, sino desde el momento clave para hacerlas, y muchas veces en esos momentos nos encontramos no en nuestra mejor disposición.
Sentimiento.
Cuando las piedras del tiempo se rompieron, perdimos el pivote alrededor del cual evolucionábamos y eso nos enpujó a un nuevo nivel de transformación que estamos experimentando en este mismo momento. Estamos perdidos y fuera de equilibrio, sin saber cuándo ni dónde llegaremos. La vida y la Tierra estarán bien, pero no sabemos dónde estamos parados como humanidad. No hay un centro ordenador salvo el dinero, y no es más que un hechizo (uno malo).
De manera injusta, parece que tenemos que enfrentar dificultades implacables que no tienen nada que ver con nuestras acciones. Estamos soportando el desastre creado por otros y no podemos hacerlos responsables por ello. Solo podemos empujarnos a un nuevo nivel de fuerza y destreza para el que no nos anotamos, pero que debemos asumir si queremos salir adelante. Los fuertes, quienes intentan hacer pasar la luz de la paz a través del humo de la guerra, deben hacerlo en contra de sus propios sentimientos, que a veces pueden resultar abrumadores.
El nawal de hoy nos pide ver y sentir este sentimiento; no puede describirse, es tan fuerte que resulta insoportable. No hay llanto, palabra ni acto que pueda expresarlo. Lo único que podemos hacer es intentar no ser aplastados por él, y así aprendemos a desapegarnos, a convertirnos en alguien más, para poder seguir avanzando sin importar cómo nos sintamos. Ese será el desafío de hoy y de mañana: tener un día normal, soleado, cálido y amoroso, y aun así sentir el frío de un invierno que no ha terminado; de un proceso que no está concluido; de una guerra que continúa; de una meta que aún no se ha alcanzado; de un hogar al que todavía debemos llegar.
Nuestros sentidos y nuestras formas de juicio y moralidad deben ser desplazados, movidos y puestos en pausa. Nada puede juzgarse desde lo viejo ni desde lo nuevo, porque estamos en un proceso transformador y desconocido. Los fuertes serán juzgados por parecer insensibles, pero es todo lo contrario, y ese es el corazón del mensaje del nawal de hoy. Cuando un guerrero enfrenta los desafíos, debe entrar en un estado que le permita actuar sin ahogarse en sus sentimientos. No significa que no sienta o que no tenga sentimientos; significa que siente tanto que está haciendo algo al respecto, y eso requiere no ser hundido por el sentimiento. No sabemos si nuestra acción es la correcta ni si tendrá el efecto que deseamos; lo que sí sabemos es que actuar es mejor que no actuar. Hacer algo al respecto es mejor que no hacer nada. Que tu sentimiento alimente tus acciones y no te hunda en el shock. La lluvia viene, y también el sol.
El día de hoy nos invita a actuar desde el sentimiento. Muchas veces tenemos la sabiduría de dejar que el sentimiento pase para así actuar desde la razón. A evitar actuar desesperadamente o desde un mal juicio. El nawal marca esta diferencia y quiebre donde sí, en su momento, como hoy, es bueno y necesario actuar desde el sentimiento y desde un estado que aparentemente no es el mejor, pero es el momento oportuno. Es la acción necesaria para salvar las cosas. Muchas veces nuestras mejores acciones se efectúan no desde el momento cuando estamos bien e inspirados, sino desde el momento clave para hacerlas, y muchas veces en esos momentos nos encontramos no en nuestra mejor disposición.