Atropellados.
Hay un momento en el camino en el que no nos rendimos, pero nuestro cuerpo se desploma por el cansancio. Queremos seguir, pero no podemos. Al menos, no tenemos la energía para mantener el ritmo. Aquí, la velocidad que ya teníamos, el camino que ya habíamos construido, nos lleva y nos impulsa a seguir adelante. El agua que hemos estado recorriendo nos mantiene en la corriente. Puede que nos sintamos derrotados, pero continuamos porque y gracias a todo lo que ya hemos estado haciendo. Es la recompensa de haber construido algo, de haber hecho algo. Puede que hoy no nos sintamos en el mejor momento físico, pero por dentro nos alegramos de haber hecho tanto. Hoy esta recompensa se hace patente y se siembra sola para que llegue la verdadera cosecha.
Atropellados.
Hay un momento en el camino en el que no nos rendimos, pero nuestro cuerpo se desploma por el cansancio. Queremos seguir, pero no podemos. Al menos, no tenemos la energía para mantener el ritmo. Aquí, la velocidad que ya teníamos, el camino que ya habíamos construido, nos lleva y nos impulsa a seguir adelante. El agua que hemos estado recorriendo nos mantiene en la corriente. Puede que nos sintamos derrotados, pero continuamos porque y gracias a todo lo que ya hemos estado haciendo. Es la recompensa de haber construido algo, de haber hecho algo. Puede que hoy no nos sintamos en el mejor momento físico, pero por dentro nos alegramos de haber hecho tanto. Hoy esta recompensa se hace patente y se siembra sola para que llegue la verdadera cosecha.