Círculo de palabra
10 Ollin
Citando a Julian Katari del 04/05/2025, 1:57 pm
El borde
La adaptación es asombrosa; lo imposible parece instalarse y todo simplemente se adapta. Los límites se superan o se olvidan, y nos encontramos volando más allá del borde. Hoy, sin embargo, puede que se nos invite a aterrizar en tierra firme, a tocar tierra. Aquí descubriremos que muchas cosas intentan adaptarse, pero quizá queramos hacerlo un poco menos imposible, porque el cuerpo, la tierra, la vida, juega con ciertos "límites" y quizá queramos comprobar cuáles son. Mantener los pies en la tierra, cuidar la casa, el cuerpo, es la invitación de hoy. Si seguimos este consejo, puede que mañana el salto al vacío sea un descenso por la cañada en lugar de un salto al precipicio.
En cuanto a la realización de nuestros sueños, la cosecha de nuestros campos, hoy es el día que descubrimos el nido de tuza y el hormiguero que yacen dentro de nuestra milpa. Nos damos cuenta de que no cosecharemos lo que habíamos sembrado, que las cosas no se darán exactamente como las planeamos. Aparecen los límites y las futuras mermas se hacen visibles. Es una importante lección de la trecena de la estrella. Alcanzar el sol no se logra sin pasar antes el cañón. Hoy nos invita a no caer en el cañón y prepararnos para las futuras mermas que se puedan presentar. También, a aterrizar nuestros planes y asegurarnos de que están adaptados a lo que realmente se pude producir. En el caso de la milpa, si requerimos más, habrá que sembrar otro campo o hacer algo en relación a la tuza y el hormiguero. No podemos contar con alcanzar todo tal y como lo soñamos. El estrellato se alcanza sólo con el trabajo duro, no es ningún regalo de dios.


El borde
La adaptación es asombrosa; lo imposible parece instalarse y todo simplemente se adapta. Los límites se superan o se olvidan, y nos encontramos volando más allá del borde. Hoy, sin embargo, puede que se nos invite a aterrizar en tierra firme, a tocar tierra. Aquí descubriremos que muchas cosas intentan adaptarse, pero quizá queramos hacerlo un poco menos imposible, porque el cuerpo, la tierra, la vida, juega con ciertos "límites" y quizá queramos comprobar cuáles son. Mantener los pies en la tierra, cuidar la casa, el cuerpo, es la invitación de hoy. Si seguimos este consejo, puede que mañana el salto al vacío sea un descenso por la cañada en lugar de un salto al precipicio.
En cuanto a la realización de nuestros sueños, la cosecha de nuestros campos, hoy es el día que descubrimos el nido de tuza y el hormiguero que yacen dentro de nuestra milpa. Nos damos cuenta de que no cosecharemos lo que habíamos sembrado, que las cosas no se darán exactamente como las planeamos. Aparecen los límites y las futuras mermas se hacen visibles. Es una importante lección de la trecena de la estrella. Alcanzar el sol no se logra sin pasar antes el cañón. Hoy nos invita a no caer en el cañón y prepararnos para las futuras mermas que se puedan presentar. También, a aterrizar nuestros planes y asegurarnos de que están adaptados a lo que realmente se pude producir. En el caso de la milpa, si requerimos más, habrá que sembrar otro campo o hacer algo en relación a la tuza y el hormiguero. No podemos contar con alcanzar todo tal y como lo soñamos. El estrellato se alcanza sólo con el trabajo duro, no es ningún regalo de dios.
Citando a Julian Katari del 19/01/2026, 4:07 pmEnraizado.
Maldecir no proviene de un estado consciente premeditado de actuar, sino que es una forma de desahogarse cuando no se encuentra una forma más inteligente de hacerlo. Uno de los regalos que se obtienen al maldecir es que, tras sufrir el efecto, se alcanza un mayor estado de humildad. Este es el regalo que nos ofrece el Lajuj N'oj nawal de hoy. Si has seguido las lecturas diarias hasta ahora, es posible que hayas prescindido de maldecir. Esto es maravilloso; aun así, nuestro corazón se pregunta por qué; siempre exploramos los porqués, sin conformarnos nunca con aceptar lo que nos dicen.
En el vuelo de un águila, esta es la energía y el lugar donde decide posarse. Hoy es ese lugar de descanso y energía donde nuestra vista se posa en el suelo y comprendemos lo que realmente está a nuestro alcance. Aunque sepamos que seguiremos volando, eso será mañana. Por ahora necesitamos tranquilizarnos y darnos el gusto de tener un hogar, descansar y ser felices y plenos con lo que tenemos, aunque no sea mucho. Hacerlo nos brinda una lección, un regalo, una fortaleza que nos permitirá afrontar cualquier vuelo que venga.
Podríamos experimentar una situación en la que nos digan que no obtendremos lo que esperábamos, todavía no. Podríamos pasar por un espejo y ver que no somos quienes creíamos ser. Aun así, este nawal es tan bondadoso que pasamos por la lección sin maldecir, sin sentir ira, tristeza ni remordimiento. Al contrario, una gratitud especial nos reconforta desde dentro. Para alcanzar la grandeza, debemos aprender a ser pequeños. Para disfrutar de la abundancia, debemos aprender a ser felices en la escasez. Nada puede crecer si no está bien arraigado en la realidad.
Enraizado.
Maldecir no proviene de un estado consciente premeditado de actuar, sino que es una forma de desahogarse cuando no se encuentra una forma más inteligente de hacerlo. Uno de los regalos que se obtienen al maldecir es que, tras sufrir el efecto, se alcanza un mayor estado de humildad. Este es el regalo que nos ofrece el Lajuj N'oj nawal de hoy. Si has seguido las lecturas diarias hasta ahora, es posible que hayas prescindido de maldecir. Esto es maravilloso; aun así, nuestro corazón se pregunta por qué; siempre exploramos los porqués, sin conformarnos nunca con aceptar lo que nos dicen.
En el vuelo de un águila, esta es la energía y el lugar donde decide posarse. Hoy es ese lugar de descanso y energía donde nuestra vista se posa en el suelo y comprendemos lo que realmente está a nuestro alcance. Aunque sepamos que seguiremos volando, eso será mañana. Por ahora necesitamos tranquilizarnos y darnos el gusto de tener un hogar, descansar y ser felices y plenos con lo que tenemos, aunque no sea mucho. Hacerlo nos brinda una lección, un regalo, una fortaleza que nos permitirá afrontar cualquier vuelo que venga.
Podríamos experimentar una situación en la que nos digan que no obtendremos lo que esperábamos, todavía no. Podríamos pasar por un espejo y ver que no somos quienes creíamos ser. Aun así, este nawal es tan bondadoso que pasamos por la lección sin maldecir, sin sentir ira, tristeza ni remordimiento. Al contrario, una gratitud especial nos reconforta desde dentro. Para alcanzar la grandeza, debemos aprender a ser pequeños. Para disfrutar de la abundancia, debemos aprender a ser felices en la escasez. Nada puede crecer si no está bien arraigado en la realidad.